Los Ciprínidos son la familia de peces que cuenta con el mayor número de especies. Se encuentra distribuida por todo el globo a excepción de Sudamérica. La mayoría de estas especies sólo toleran el agua dulce. Comúnmente se les conoce como carpas o barbos. Se caracterizan por lo general por su cabeza sin escamas y por carecer de aleta adiposa y por tener ninguno o como máximo dos pares de barbillones. Son peces de cardumen y utilizan su brillante coloración como señal óptica para distinguirse.
La mayoría de estos peces son omnívoros y fáciles de alimentar. Por lo general son animales muy activos y fáciles de reproducir en cautividad no siendo muy exigentes con las condiciones de mantenimiento.