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Brasil pierde su lucha por salvar la Amazonía
acuariofilia, ecología y conservacionismo
ecología

Fuente: 20 minutos 

Durante un recorrido en avión sobre la zona, esta periodista pudo ver amplias zonas de terreno con ganado pastando y campos cultivados que han sido arrebatados a la selva.

La tierra es muy atractiva para los agricultores que persiguen expandirse y beneficiarse del boom agrícola brasileño, y este arco está al frente de la lucha por salvar la Amazonia.

En 2004 el Gobierno decidió tomar posiciones en esta zona con forma de medialuna a lo largo de los limites sur y este de la Amazonia. Un año después, los ecologistas y las autoridades tienen poco que anunciar. El Gobierno dijo el miércoles que la deforestación ascendió a su segundo nivel más elevado en 2003-2004, hasta 26.130 kilómetros cuadrados, aproximadamente el tamaño de Bélgica.

El 20 por ciento de la mayor selva tropical del planeta, hogar de aproximadamente el 30 por ciento de las especies de animales y plantas en el mundo, ha quedado destruida.

Brasil pierde su lucha por salvar la Amazonia

Pese a que el año pasado estuvo por debajo del récord de deforestación de 29.050 kilómetros cuadrados alcanza-do en 1994-95, los niveles durante los últimos tres años nunca han sido tan regularmente altos, todos por encima de los 20.000 kilómetros cuadrados.

Los Verdes abandonaron esta semana la coalición de gobierno de centro-izquierda del presidente Luiz Inacio Lula da Silva en protesta por estas cifras.

El dato terrible refleja no sólo el fracaso de la aplicación del plan gubernamental, sino también la contradicción que el Gobierno tiene en contener la deforestación o promover la agricultura para la exportación , dijo el coordinador de Greenpeace para la Amazonia, Paulo Adaria.

En Alta Floresta, punto clave de la deforestación en el sur de la zona, la agencia medioambiental del Gobierno, Ibama, tiene sólo tres empleados a tiempo completo para supervisar una zona de 56.000 kilómetros cuadrados.

DESPUES DE QUE LOS PECES HAYAN MUERTO. Estamos llegando después de que los peces han muerto y los árboles se han cortado, dijo Mauro Baldini, analista de Ibama en Alta Floresta.

Unas 350 empresas de tala de árboles operan en la región. Un informe preliminar de Greenpeace halló que sólo tres de los 19 puestos de Ibama destinados a conseguir más fondos han recibido algo del plan del Gobierno para combatir la deforestación desde que se lanzaron en marzo de 2004.

Los ecologistas dicen que la deforestación está conducida por talas ilegales, seguida por los especuladores de la tierra o los agricultores. En la región de Alta Floresta su llegada se ve espoleada por el asfaltado previsto de una carretera que une Cuiaba en el estado del Mato Grosso con Santarem, cientos de kilómetros al norte, a través de una selva virgen Los ecologistas dicen que esta tendencia es familiar - cuando los taladores y agricultores saben que viene una carretera se dan prisa por talar los bosques para conseguir tierra con la que luego beneficiarse.

La construcción de una autopista de Brasilia, en el centro del país, a Belem, en la desembocadura del río Amazonas, hace varias décadas llevó a una destrucción masiva del este de la Amazonia.

Los precios elevados que se pagan en el mundo por los principales productos agrícolas de Brasil, como la soja, están haciendo muy atractiva a la agricultura en Brasil. Los beneficios al alza de los poderosos sectores agrícolas están haciendo mucho más difícil el trabajo de Gobierno, y muchos responsables oficiales ven el sector como clave para el crecimiento de las exportaciones.

Los ecologistas temen que esto pueda representar un desafío insuperable para el Gobierno. El hecho de que el Ejecutivo no discutiera las cifras de deforestación con los ecologistas, como hace cada año antes de publicarlas, parece un signo aciago.

Parece que ya no creen en la posibilidad de pedirle a la sociedad que reaccione y están intentando restar importancia a la deforestación, dijo Roberto Smeraldi, director de Amigos de la Tierra en Brasil.
 

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