Moenkhausia pittieri, Hemmigrammus rhodostomus, Thayería boehlkei, Megalamphodus megalopterus o Nematobrycon palmeri son algunas especies de pequeños carácidos recomendables para ser mantenidos junto al disco. Especies de carácidos de los que habitan en aguas superficiales como el Gasteropelecus sternicla u otros peces hacha pueden ser mantenidos siempre que el acuario tenga tapa. Ello es debido a que los movimientos bruscos de los Discos pueden asustar a estas especies que tenderán a saltar continuamente fuera del agua.
En acuarios lo suficientemente espaciosos el Disco puede ser mantenido con escalares y con otras especies de cíclidos sudamericanos. Estos últimos al habitar zonas del tanque diferentes no crearán problemas de rivalidad.
Por último, diversas especies de peces de fondo como Corydoras, Ancistrus, Peckoltia, o Panaque pueden vivir perfectamente en acuarios dedicados al mantenimiento de Discos. Especies de Plecostomus no serían muy recomendables por su gusto a pegarse a los costados de Discos mayores creando problemas en la capa de mucus que los recubre y protege.
Alimentación
La dieta es uno de los pilares para el mantenimiento exitoso de casi cualquier especie de animal. Ofrecer una dieta adecuada, rica, equilibrada y variada redundará en unos animales más sanos, más coloridos, más abiertos a la reproducción y sobre todo más longevos.
Las papillas de fabricación casera son lo más recomendable para el mantenimiento de especies grandes como el Disco. Es recomendable prepararlas con alimentos frescos que posteriormente serán congelados en porciones o tabletas finas para su fácil administración. Hígado o corazón de pollo, mejillones, espinacas, zanahoria, gambas peladas, calamar, yema de huevo duro y complejos vitamínicos son lo esencial para ofrecer un alimento de calidad.
Antes de ofrecer la papilla a nuestros animales se debe dejar descongelar y se ofrecerá en porciones tratando en lo posible que queden porciones no aprovechadas esparcidas por el tanque lo que perjudicaría seriamente las condiciones del medio.
Estas papillas pueden y deben ser mezcladas, atendiendo ala variedad y evitando aburrimiento y falta de interés del animal, con otros tipos de alimento como por ejemplo vivos o congelados.
Tampoco se debe descartar la comida seca pues las existente actualmente en los comercios son de calidad y cubren tomas en las que no dispongamos del suficiente tiempo o de los recursos necesarios. Esta papilla comprobaréis que no es sólo del agrado de los Discos sino que el resto de compañeros del acuario disfrutará de la misma.
Una vez a la semana es recomendable dejar ayunar a los animales para que purguen los aparatos digestivos |
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Reproduciendo Discos
La reproducción del Disco es preferiblemente que se realice en tanques destinados a tal fin prácticamente exentos de decoración. Tampoco incluiremos grava lo que beneficiará los procesos de limpieza. A partir de los 80 litros suele ser un acuario válido para la reproducción. No obstante parejas más vivaces pueden necesitar mayor volumen. En el acuario de cría se deberá poner algún objeto para que los animales depositen la puesta. Piedras de pizarra o la clásica maceta para reproducción de Discos será lo indicado. No se recomienda la colocación de troncos o raíces puesto que contienen gran actividad bacteriana que menguará considerablemente la puesta.
La filtración y el movimiento de agua será lento. La aplicación de una piedra difusora es conveniente. La temperatura a partir de la cual pueden reproducirse los Discos se encuentra entre los 26 y los 28ºC. Estos peces no toleran temperaturas menores siendo frecuentela aparición de múltiples problemas de salud si se les mantiene en estas condiciones. Aunque la iluminación no es importante, el fotoperiodo si lo es. Los Discos son muy sensibles a cambios en el fotoperiodo por lo que deberemos asegurarnos el mantener constante los periodos de iluminación.
Los parámetros acuáticos para forzar la reproducción deberán ser aguas moderadamente ácidas, entre 6 y 6,5º de Ph y muy blandas hasta 6º Gh. Es necesario realiza cambios frecuentes de agua cada dos semanas para asegurarnos que los niveles de nitrito y nitrato están en el nivel más bajo posible.
Los Discos son sexualmente activos a partir de los diez meses de vida hasta los 24 meses. El momento de determinar que los individuos están preparados para reproducirse es cuando observemos la aparición del tubo opositor y el espermiducto. Este es el momento de separar a la pareja que normalmente se forma y trasladarla al taque de cría. En este momento la territorialidad se acentuará. En el acuario comunitario puede llegarse a producir la puesta pero generará muchas luchas por la defensa del territorio y es más difícil que los alevines salgan adelante.
En muchas ocasiones es corriente que se formen parejas del mismo sexo debido a la inexperiencia de los animales. Una vez conseguida una pareja verdadera puede pasar algún tiempo antes de que se produzca una puesta efectiva debido también a la inexperiencia de ambos progenitores. En ocasiones también se producirán parejas incompatibles en las que no quedará más remedio que cambiar a uno de los ejemplares.
El cortejo es bastante violento y no exento de riesgo para los progenitores sobre todo en sus comienzos. Estos bailes serán repetidos en múltiples ocasiones hasta que se realice la puesta definitiva. Esta puesta es cuidada por ambos progenitores retirando de la misma aquellos huevos no fecundados para evitar que sean cubiertos por hongos. La eclosión de las larvas se produce aproximadamente a las 50 horas siendo mantenidas en grupo por sus padres. Las larvas poseen una ventosa en la cabeza con la que se unen al cuerpo de los progenitores que se afanan por recoger aquellas que caen. Con progenitores neófitos se suele dar algunos casos de depredación que irán reduciéndose con la experiencia. Con la eclosión de las larvas se debe apagar el filtro para que no succione a ningún pequeño pero mantendremos conectado el difusor de aire.
Durante los primeros días de vida las larvas se alimentan de una sustancia producida por los padres y disponible en su cuerpo. Los padres se turnan para buscar su alimento quedando siempre uno de ellos al cuidado de las larvas. Tras 3 o 4 días los pequeños Discos pueden ser alimentados con artemia recién eclosionada para potenciar su desarrollo y acelerar el momento de separarles de sus progenitores. A partir de los 20 o 24 días los alevines ya podrán ser alimentados con papillas.
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