La dureza de cabornatos y la dureza total: Los peces cuentan con un sistema regulador interno a través del cual mantienen el equilibrio de sal y agua. Dicho sistema se conoce como Osmosis. A mayor cantidad de sales disueltas la permeabilidad de las células se reduce, por lo que la cantidad de agua utilizada en el equilibrio es menor. En aguas blandas, las células se vuelven más permeables por lo que el sistema se ve obligado a realizar un mayor esfuerzo para mantener el equilibrio.
Por otro lado, la dureza influye en el nivel de calcio presente en la sangre. Los peces habituados a vivir en aguas duras poseen en el órgano excretor un sistema eficaz para expulsar el calcio sobrante (Por ejemplo las especie de cíclidos de los grandes lagos africanos). Los peces que viven en aguas blandas sin embargo han de obtener las reservas de calcio del alimento consumido o de su propio esqueleto óseo.
Como se ha dicho con anterioridad la dureza se mide en grados de dureza y su margen va desde los 3º GH de las especies del Amazonas hasta los peces de aguas alcalinas del Valle del Rift, en África, donde se superan los 18º.
Tipos de agua dependiendo del grado de dureza Total (GH)
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0 a 4 º |
Muy blanda |
4 a 8 º |
Blanda |
8 a 12 º |
Medianamente dura |
12 a 18º |
bastante dura |
18 a 30º |
dura |
Más de 30º |
Muy dura |
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Los peces toleran un intervalo reducido de niveles de dureza y por tanto mantienen una presión osmótica muy ajustada. La variación de los valores de dureza fuera de dicho intervalo producirá trastornos en esta presión y alteraciones en sus estado de salud. La mayoría de los peces es capaz, tras un periodo considerable de tiempo, de aclimatarse a grados de dureza diferentes a los incluidos en su intervalo. No obstante, está situación antinatural puede provocar la aparición de múltiples enfermedades.
Como ya hemos comentado la dureza del agua repercute en los niveles de toxicidad de determinadas sustancias químicas. Recordaremos por ello, que el Amoniaco es más tóxico en aguas duras debido a su alcalinidad. Con pH superiores a 7.
El pH indica si una masa de agua es ácida, alcalina o neutra. El pH se determina en función del equilibrio entre ácidos y bases de agua química-mente puras.
Aquellas aguas cuyo pH tiene valor 7 se dice que son neutras. Por el contrario si es menor a 7 se denominan aguas ácidas y si es mayor aguas alcalinas.
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La variación hacia la acidez del agua se produce por la disolución de ácidos mine-rales, ácidos orgánicos y sales minerales.
El Anhídrido Carbónico disuelto también influye en una mayor acidificación del agua. Por ello, funciones como la respiración de los animales, la fotosíntesis, la turbulencia y aireación del filtro también alterán la estabilidad del pH.
Mantenimientos desequilibrados de la dureza de carbonatos actúan negativamente en la estabilidad del pH y por tanto en la salud de nuestros animales.
El nivel de pH es un valor que se mantiene constante. Niveles inadecuados afectan negativamente a todos los habitantes del acuario y niveles extremos tienen consecuencias muy graves en su estado de salud. Los peces tras un periodo considerable de tiempo pueden llegarse a aclimatar a modificaciones leves de pH. Pueden aclimatarse pero no vivirán bien.
Las especies se han adaptado en la naturaleza a cada nivel particular existente. De este modo por ejemplo, los peces que viven en aguas ácidas con niveles de pH inferiores a 7 se consideran especies acidófilas (Escalares, Discos). Aquellas otras, como los cíclidos de los grandes lagos africanos, habituadas a vivir en aguas alcalinas se denominan especies alcalófilas
El pH es relevante debido a que los peces necesitan mantener un nivel de pH interno constante y un determinado equilibrio. Los peces compensan leves variaciones de pH a través de sus sistemas internos. Esta defensa se presenta más desarrollada en los peces adultos. Los alevines y huevos, mucho más vulnerables, cuentan con una menor o nula capacidad de compensación.
Ante niveles extremos de pH como puede ser por debajo de 5,5 los peces presentan síntomas de la enfermedad conocida como acidosis. La acidez irrita las branquias, la piel y la mucosa. La piel presenta un color blanquecino y zonas enrojecidas. Los niveles bajos de pH potencian las enfermedades secundarias de tipo bacteriano.
Por el contrario, a niveles superiores de pH como 8 o 9, en especies no adaptadas, se produce la dolencia conocida como alcalosis. Los síntomas son muy parecidos a la acidosis, pero además se destruyen los tejidos de aletas y agallas. Los pH muy elevados potencian el nivel de toxicidad del Amoniaco.
Para poder mantener nuestro pH a un nivel constante, existen en el mercado excelentes productos para analizarlo con exactitud y acondicionadores de condiciones ácidas y alcalinas. También deberemos estar atentos para no introducir en el tanque elementos decorativos no inertes que pueden liberar sales de bicarbonato. Por ejemplo rocas calcáreas.
De entre los gases disueltos en el agua podemos encontrar principalmente Oxígeno y Anhídrido Carbónico. Dichos gases están muy relacionados al formar parte de los ciclos respiratorios de los seres vivos, tanto de los animales como de las plantas.
La cantidad mínima de oxigeno requerido por los peces dependerá de su tamaño, edad, estado de salud y fisiológico. Las especies se han adaptado, dependiendo de sus formas de vida, a múltiples niveles de oxigeno. Incluso hay especies como los Laberíntidos que han desarrollado la capacidad de tomar aire fuera del agua.
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