- Carácter: Todos los peces debido a su instinto tienen un marcado comportamiento para con otros congéneres de igual o distinta especie. Conocer sus hábitos nos ayudará a tener un grupo afín de animales en buenas condiciones de salud. Una regla importante para la decoración de nuestro tanque es saber que el comportamiento de nuestros peces está relacionado con él. Un pez que requiera de fondos de rocas con muchos escondrijos se sentirá desprotegido en un tanque despoblado decorado sólo con algunas rocas y plantas. Otro buen ejemplo puede ser un pez de cardumen o pez gregario. Hay múltiples especies que viven en grupos numerosos, si nos decidimos por adquirir dos ejemplares de una de estas especies, los animales nunca lucirán su librea en todo su esplendor y su comportamiento no será normal y puede que estén siempre escondidos.
- Condiciones acuáticas: Además del Ph, debemos de fijarnos en la dureza y temperatura que requieren las especies seleccionadas. Poniendo un ejemplo un pez africano de aguas duras poco o ninguna relación tiene con un pez sudamericano de aguas blandas. Sabemos que es difícil resistirse a los colores y formas de muchos peces pero resistiendo la tentación nuestras posibilidades de éxito se multiplican. Por último la temperatura. Seleccionado animales de similares requisitos aseguramos su óptimo mantenimiento.
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Hablar de posibles combinaciones de especies es tema para tratar en un artículo aparte que se hará en su momento. Podéis consultar la extensa bibliografía existente tanto en libros como en internet. Nosotros nos vamos a centrar por el momento en la compra, el transporte y la instalación de nuestros animales en la que será desde ahora su nueva casa.
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A la hora de comprar los peces debemos decantarnos por aquellos que se muestren activos, sin signos exteriores de deterioro en aletas o cuerpo. Sin problemas de vientres hundidos o problemas natatorios. La coloración no es un objeto fiable de elección puesto que esta se verá incrementada con toda seguridad con la edad del animal y con el fondo y decoración del acuario. En animales algo más avanzados y mucho más costosos es habitual pedir al vendedor que nos muestre como se alimentan. Está sin duda es una buena señal de salud.
De cualquier modo y aun habiendo hecho una elección meditada una vez en el acuario hay muchas probabilidades de que aparezcan enfermedades y en otros casos no tan habituales puede darse la muerte de algún espécimen. Insisto en que los fallecimientos no son tan habituales.
En el comercio nos instalarán los peces en bolsas de plástico llenas de agua con el suficiente espacio libre para el aire. Estas bolsas aguantarán bien el desplazamiento sin enfriarse ni perder en exceso oxígeno. Para trayectos de más de media hora conviene envolver la bolsa con papel de periódico para que no pierda temperatura.
Una vez a pie del acuario no introduciremos los peces directamente en el tanque. Es necesario aclimatar previamente a los animales a las nuevas calidades acuáticas. Para ello utilizaremos la técnica del goteo. Colocaremos la bolsa abierta en el interior del tanque con los peces tal como nos la dieron en la tienda procurando que el agua de la bolsa no se mezcle con la del acuario. Después iremos agregando paulatinamente agua del tanque al interior de la bolsa. Retiraremos de la bolsa la parte proporcional al agua añadida. Una media hora más tarde estaremos en disposición de introducir a nuestros nuevos peces en el tanque. El agua del interior de la bolsa y el acuario estarán a igual temperatura y sus características químicas serán similares.
Si tuviésemos el acuario ya poblado con peces de carácter territorial podemos optar por alimentarlos mientras introducimos los nuevos uno a uno con el salobre. Lo normal es que los animales busquen algún escondrijo en la decoración y permanezcan ocultos durante un tiempo. |

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Si vemos que no se alimentan no conviene insistir puesto que esta aptitud puede durar unas horas hasta que vayan cogiendo confianza. Si mostraran una aptitud nerviosa podemos optar por apagar la iluminación hasta el día siguiente.
Lo más idóneo sería tener un segundo acuario de cuarentena donde poder tener en observación a lo nuevos peces. Es comprensible que esto no esté al alcance de un aficionado novel por lo que no nos quedará otra que observar a nuestros animales por si pudiesen mostrar cualquier síntoma de dolencia o infección. El añadir cualquier refuerzo vitamínico o un medicamento preventivo puede resultar conveniente.
Terminaré el siguiente capitulo con una reflexión: Hay dos tipos de comercios, aquellos que realmente cuidan de sus animales y los que no. Por ello recomendaros que seleccionéis el comercio donde comprareis los animales con detenimiento. Los hay muy buenos que realizan cuarentena y los peces lucen sanos. Suelen ser de precio un poco más elevado pero en esta afición como en otros muchos aspectos de la vida lo barato al final sale más caro.
Siguiente capítulo: Las plantas acuáticas y la decoración del acuario |