Cuando nos planteamos la nueva instalación de nuestro acuario marino debemos preguntarnos ciertos aspectos fundamentales como dónde situarlo, qué tamaño debe de tener nuestro nuevo tanque y uno de los aspectos fundamentales en esta afición: el equipamiento mínimo necesario para un correcto funcionamiento de nuestra instalación.
En este artículo hablaremos sobre ese aspecto fundamental que es el equipamiento, del cual dependerá el éxito o el fracaso de nuestro ambicioso proyecto marino.
El aspecto más importante será el tipo de filtración que elegiremos la cual trataremos con más extensión al final del texto.
Como modelo de explicación me basaré en mi acuario el cual he diseñado y construido basándome en los consejos más apropiados y que gran parte de la afición apoya con más fervor.
Para empezar, la elección del tanque será un aspecto que cabe destacar ya que volúmenes inferiores a 200 litros harán que la química y la física del agua sean más inestables, químicamente porque todos los elementos presentes en el acuario se desestabilizarán con mayor facilidad y físicamente porque la fluctuación de la temperatura será mucho menos que en volúmenes inferiores. También elegiremos volúmenes mayores porque la fauna marina necesita de un espacio mayor del que podrían necesitar sus congéneres de agua dulce. En cuanto a las proporciones del acuario conviene que sea lo más ancho posible para un mejor intercambio gaseoso que hará bien en el metabolismo de los peces e invertebrados y la altura del acuario tampoco convendrá que sea mayor de 70 centímetros ya que el trabajo que se realice en el interior del tanque será de mayor dificultad respecto a alturas menores.
Un consejo es pintar el fondo del acuario de un color azul o negro lo cual dará sensación de más profundidad y dará seguridad a nuestros peces o, en su defecto, colocar unas láminas que simulen el estar pintado.
Para el soporte del acuario necesitaremos un mueble que sea capaz de soportar el peso de toda el agua, el acuario, el sustrato, la decoración… siempre dejando un margen de error bastante amplio para estar más seguros de que el soporte será el adecuado.
Seguidamente debemos hablar de la calefacción que se aconseja tener siempre en funcionamiento dos calentadores que nos darán más seguridad a la hora de que uno se rompa. La temperatura se situará entre los 22 y los 26 grados centígrados ya que a temperaturas mayores el metabolismo de los peces aumenta cosa que es contraproducente porque a esas temperaturas necesitan de un mayor aporte de oxígeno el cual aumenta cuanto menor sea la temperatura del agua.
A continuación hablaremos del sustrato que debe de ser de arena de coral ya que estabiliza el Ph en 8.3 y 8.4 que sera el adecuado para nuestro acuario además de no desprender fosfatos, silicatos y demás. En cuanto a las rocas la más utilizada es la roca viva de la cual hablaremos más adelante ya que tambien actúa como filtración biológica. Otra opción es colocar rocalla o elementos artificiales los cuales no están muy bien vistos por cierta parte de la afición.
Continuamos hablando de la iluminación que variará en función de los habitantes de nuestro acuario. Si optamos por un acuario de sólo peces la iluminación no será muy importante, si la decoración se basa en roca viva deberemos mantener una iluminación algo más intensa que la anterior y si por el contrario mantenemos invertebrados nos deberemos atener a una iluminación acorde con cada tipo que será bastante intensa en general. Podemos optar por una gran gama formas de iluminar nuestro tanque pero las más corrientes son los fluorescentes los cuales no desprenden apenas calor y su intensidad es generalmente alta y los halogenuros metálicos que desprenden una gran cantidad de calor, son relativamente caros pero por el contrario su intensidad lumínica es muy alta.
Con esto ya tendríamos el equipo mínimo a excepción de la filtración. En cuanto a equipamiento extra podemos añadirles reactores, reposicionadores de agua evaporada, enfriadores, germicidas y un largo etcétera.
Ahora y para completar nuestro artículo tratare todo lo referente a la filtración en nuestro tanque.
La mejor solución para una macrooxigenación del agua será la utilización de un rebosadero en el cual se aconseja la colocación de biobolas que harán que la oxigenación sea mayor y sobre las biobolas colocaremos perlón el cual retendrá partículas de mayor tamaño que podrían saturar el filtro colector además de colocar un peine a la entrada del rebosadero que atrapará algas, peces muertos y demás restos de gran tamaño. La mejor opción es colocar un cristal a la entrada al rebosadero que haga que el agua caiga al centro de este y no por las paredes lo cual nos haría perder efectividad en la función principal de nuestro rebosadero.
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