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Transcurridas unas horas desde que añadimos la sal, en nuestro caso las horas de la noche, llega el momento de medir la concentración de sal o la densidad. Para ello utilizamos dos aparatos. Por un lado un hidrómetro flotante que lleva un termómetro incorporado y que podéis contemplar en las fotografías y un refractómetro que en teoría debe darnos una lectura más precisa. Primer problema y antes de continuar aclarar que no se si es o no responsabilidad del distribuidor español o del fabricante alemán, pero cómo es posible que el refractómetro que es un equipo que supone un esfuerzo económico importante venga pelado de instrucciones? no lo endiendo.
Continuamos, el salimeter o el hidrómetro de flotador no tiene mucha complejidad. Apagamos las bombas de circulación y lo colocamos en una de las zonas tranquilas del tanque. La densidad del agua le hace flotar y una escala entre 1.000 y 1.040 marca el punto donde se ha quedado estabilizado. La zona de la escala en teoría idónea aparece señalada en color verde. La primera medida que obtenemos es de 1.009. Comprobamos acto seguido con el refractómetro.
Por suerte tenemos las instrucciones del refractómetro en castellano que nos ha proporcionado el distribuidor y que estarán disponibles en nuestra web. Tras calibrar con agua de osmosis y la ayuda del destornillador que trae la densidad a cero pasamos a tomar medida del tanque y obtenemos una lectura de 1.014. Tras ir añadiendo más sal en medidas de aproximadamente 350 gramos y en nuevas mediciones cada hora obtenemos lecturas de 1.015, 1.017 y 1.018. Un vez llega a este extremo dejamos el tanque circulando y no añadimos más cantidad hasta ver que estabiliza. Más adelante cuando el tanque este poblado tendrá más importancia la estabilidad de la densidad que su valor en si, lógicamente respetando unos límites.
Las últimas fotografías que podéis ver corresponden al filtro con el skimmer funcionado. Debido a la inestabilidad del sistema y a que no existen proteínas el skimmer llena la copa instantáneamente. De momento y hasta no introducir la roca viva lo dejaremos parado. La última de las fotografías corresponde a dos bombas de circulación OceanRunner Powerhead la del fondo de 2.500 litros hora y la de primer plano de 2.000 litros. El tamaño de ambas es el mismo lo único que varía es la potencia de la bomba. En total tenemos instaladas 3 bombas una de 2.500 y dos de 2.000 litros/hora. En total hacen 6.500 litros más los 3.500 litros de la bomba de retorno del filtro.
El siguiente capítulo lo dedicaremos a la introducción de la roca viva y su proceso de curado en el que estamos ahora inmersos. Lo podríamos titular la bomba biológica.
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