En el último capítulo vimos como habíamos añadido la sal al agua de osmosis y como habíamos tenido que ir añadiendo paulatinamente mayor cantidad hasta alcanzar una densidad de 1.020.
A pesar de no contar todavía con los calentadores indicados para el volumen del acuario, la temperatura varía a lo largo del día en más de dos grados. La bomba de retorno, las de circulación y sobre todo las lámparas HQI, colocadas a 30 cm de la superficie, tienen la culpa de ello. Por la noche sólo queda encendida la bomba de retorno y una de circulación.
También comentamos que nuestra intención era activar biológicamente el tanque a través de bacterias liofilizadas. Esto no pudo ser y la roca viva se presento en el local con el acuario totalmente inmaduro. En total hemos colocado 50 kilos de roca viva y en un futuro cuando concluyamos este proyecto dedicado a los peces colocaremos otros 50 kilos para convertir el tanque en un verdadero arrecife.
Retomaremos por tanto en este punto nuestro proyecto de acuario marino. La roca viva que podemos encontrar en los comercios del ramo recibe este nombre por la capacidad, debido a su grandísima porosidad, de albergar colonias bacterianas que van a actuar de filtro biológico del tanque. Gracias a una potente circulación estas rocas se van a poblar externamente de las bacterias nitrificantes nitrosomas responsables de transformar los compuestos amoniacales en nitrito y en su interior por las nitrobacter que transformarán este nitrito en nitrato. Además en aquellas zonas con escasa presencia de oxígeno es posible que se pueblen de bacterias heterótrofas que son las que convierten el nitrato en nitrógeno.
Además de esto y dependiendo de la calidad y origen de la roca podemos encontrarnos una multitud de organismos en su interior: Alga roja coralina, esponjas, macroalgas, corales blandos o cangrejos entre otros.
La roca viva ha de estar húmeda y debe oler a mar nunca a podrido. La presencia de alga coralina es muy interesante porque contribuirá a reducir la presencia de algas no deseadas como la filamentosa.
En nuestro caso, la roca procede directamente del importador y tenemos la suerte de recibir la roca tal y como se reciben en todos los comercios. Viene en cajas de poliespan envueltas en hojas de periódico, que es lo correcto, y trae bolsas de agua que entiendo son para mantener la temperatura.
Lo primero que debemos hacer es tener la precaución de manipular estas rocas con unos guantes indicados y con atención para no producirnos cortes. La roca en cuestión debe ser lavada previamente a su introducción al acuario para eliminar la mayor parte de organismos muertos y suciedad que pudiera tener.
Sirve el agua del grifo pero si tenemos agua de osmosis mejor para no acabar con los microorganismos por la presencia de cloraminas. Dando vueltas sobre si misma dentro de un cubo eliminaremos mucha suciedad, una sola roca deja el agua totalmente negra.
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Los animales. En nuestro caso la roca venía muy cargada de cangrejos de múltiples especies, alguno incluso ermitaños. Esto no es bueno para el acuario. Aunque los cangrejos pueden ayudar durante la fase de maduración alimentándose de restos orgánicos en descomposición, luego habremos de sacarlos porque tienden a morder las aletas de los peces cuando duermen por la noche y presas del pánico pueden saltar del acuario. Existen en el mercado trampas que se ceban para atraparlos. A nosotros no nos quedará otro remedio que emplearlas porque alguno que hemos visto por el tanque tiene un tamaño de una moneda de 2 euros.
Además de cangrejos tuvimos la suerte de encontrar bastantes Ofiuras que son muy buenas para los tanques de arrecife porque son animales filtradores que remueven el sustrato y que además aceptan la carroña.
Sin duda existen otros invertebrados que se han introducido en los agujeros de las rocas y a los que deberemos poner atención. Me refiero sobre todo a gusanos de fuego que seguro que se han colado y por ejemplo a una gamba mantis que por desconocimiento introduje voluntariamente en el tanque, gran error ya que es un gran depredador que de no retirarlo acabará con todo lo vivo del acuario además de ser un riesgo cuando son adultas para los dedos de su cuidador.
Centrándonos en la maduración del tanque debemos decir que la maduración de tantos kilos de roca viva en un acuario en funcionamiento con peces no habría sido viable debido a la gran cantidad de materia orgánica que introducimos al mismo tiempo y que iba a desestabilizar por completo el acuario. En nuestro caso como el tanque estaba vacío e inmaduro podemos curar la roca viva y madurar el acuario todo al mismo tiempo.
A la introducción de la roca viva le seguirá un proceso de total inestabilidad acuática en el que conviene mantener la paciencia y no dejarse llevar por ningún parámetro a excepción del de la densidad. Para evitar cualquier tipo de zona sin corriente hemos distribuido la roca viva a lo largo de todo el fondo del acuario y hemos colocado las bombas de circulación justo por encima de ellas, cuantas más mejor. No añadiremos ningún buffer para el Ph ni aditeremos cualquier otro compuesto hasta que los nitritos estén en 0. Aún no teniendo que hacer mediciones hemos realizado mediciones diarias de nitritos durante los 8 primeros días y siempre nos ha dado una tasa de 0,1.
El Skimmer. Este aparato actúa en el acuario marino como un filtro mecánico capaz de retirar a través de las moléculas de aire compuestos de desecho presentes en el agua. Este equipo sólo es viable en agua marina o en agua dulce con gran cantidad de sales ya que cuanto mayor es la densidad mayor eficacia muestra. Durante los primeros días de funcionamiento el skimmer apenas retira desechos, se llena la taza continuamente y el contenido es prácticamente agua con algunas partículas atrapadas provenientes de la turbiedad del agua debido al sustrato. Durante dos días retiramos continuamente la taza, sólo teniéndolo en funcionamiento el tiempo de estar delante del acuario porque si no rebosaría continuamente la taza.
Pasados unos tres días el skimmer comienza a menguar su producción de agua de desecho y comienza a coger coloración, el final debe ser el de producir una pasta oscura con fuerte olor debido a los compuestos proteicos y grasas en descomposi-ción. En el siguiente capítulo os mostraremos las fotos de este proceso así como la invasión padecida de algas de todo tipo y condición debido a un fotoperiodo excesivo y a los fosfatos que se han generado en el tanque.
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