Aunque haya transcurrido algún tiempo desde el último capítulo del acuario marino, no significa que nos hayamos olvidado de él, ni mucho menos. En este tiempo transcurrido hemos padecido y aún la padecemos aunque va remitiendo, las típicas invasiones sucesivas de algas: diatomeas, cianobacterias, algas rojas y algas verdes tapizantes. La aparición de estas plagas es común a la oxidación de toda la materia orgánica que ha ido muriendo y que fue introducida con la roca viva. El exceso de nutrientes, la nula presencia de organismos superiores, como macroalgas, que se alimenten de estos nutrientes disponibles, un exceso en el fotoperiodo y un escaso mantenimiento del filtro mecánico han convertido nuestro proyecto en un verdadero desastre.
En este artículo trataremos de contaros los pasos que hemos dado para tratar de reducir estas plagas oportunistas. También hablaremos del skimmer, de su puesta en marcha y hablaremos de cómo empezamos a tomar niveles porque nos vamos acercando a la fecha de introducir nuestros primeros animales.
Resumiremos el sistema de filtrado para recordar y veremos los pasos que hemos ido dando. El acuario tiene un rebosadero al que acompaña de fabrica una caja de cartón enorme repleta de biobolas. Esto no es buena idea porque se saturarían muy rápidamente de porquería y nos dejaría el filtro inútil. Lo más recomendable es quitar todas las biobolas, a excepción de una pequeña cama cuya finalidad es la de quitar ruido.
A continuación está la filtración mecánica compuesta por dos esponjas de foamex de tamaño y grosor considerable cuya misión es la de retener todos los desechos de mayor tamaño antes de dar entrada al skimmer. Los filtros mecánicos no degradan las sustancias retenidas. Si no las retiramos con la suficiente periodicidad, estas sustancias son colonizadas por bacterias dando como resultado cantidades importantes de nitritos, nitratos y fosfatos que convertirán nuestro proyecto en un vergel de algas.
Tras la filtración mecánica el agua entra en el skimmer Turboflotor 1000 de Aqua Medic que espuma entre otras sustancias los complejos proteicos de menor tamaño no retenidos por la filtración mecánica. Al extraerlos logramos retirarlos del ciclo del nitrógeno y por tanto la producción del combustible para algas, nitratos y fosfatos, se reduce.
Durante los tres primeros días el skimmer anduvo totalmente descontrolado llenando el vaso colector tan pronto como poníamos en marcha el filtro. Durante el primer fin de semana sólo lo teníamos trabajando cuando estábamos con el acuario porque sino desbordaba continuamente. Al tercer día se estabilizo y comenzó a espumar en condiciones.
|
Haz click sobre
la imagen para ampliar


 |
Hay que decir con justicia que el Turboflotor desempeña perfectamente su papel. Comenzamos a llenar unos tres dedos de residuos diarios durante las dos primeras semanas de maduración del tanque. En este punto cometimos el error de sólo vaciarlo cuando se llena y no limpiarlo, sobretodo el tubo de subida. Se formó unas pasta biscosa parecida al barro que cerraba su diámetro y que nosotros no limpiamos porque creíamos erróneamente que la limpieza afectaba a la posible carga eléctrica que mejoraba el rendimiento. Subsanado el error tanto de la filtración mecánica como de la limpieza del skimmer el sistema comienza a trabajar a la perfección.
El filtro seco-húmedo de biobolas. Este sistema tiene detractores y opiniones para todos los gustos. En nuestra opinión es un complemento perfecto a la filtración biológica de la roca viva siempre que las dos barreras previas de filtrado se mantengan oportunamente y nos preocupemos de deslavar las biobolas con agua marina cada cierto tiempo para eliminar la sobrecarga de residuos. Los nitratos producidos son pasto en menor medida de las colonias establecidas en las rocas vivas y en gran medida por un cambio mensual de agua del 20%.
Si realizamos todos estos mantenimientos y realizamos un sifonado periódico de los residuos que quedan en el fondo del filtro colector tendremos mucho ganado en nuestra batalla contra las algas.
Nos quedan todavía varías tareas que contribuirán a reducir la tasa de nitratos y fosfatos en el acuario. El mantenimiento de las bombas de circulación: Nosotros contamos con 3 Ocean Runner de la casa Aqua Medic que suman 7.500 litros de circulación además de los 3.500 litros a la hora de la bomba de retorno. Son algo escasos pero de momento es el equipo que tenemos. Las bombas Ocean Runner tienen unos prefiltros mecánicos de foamex cuya finalidad es únicamente proteger a la bomba de impurezas que le hagan perder caudal. Estos filtros recogen gran cantidad de desechos del acuario por lo que se deben de limpiar muy a menudo para que no contribuyan a generar nitratos.
Instalar un controlador de bombas o generador de olas que apague y encienda alternativamente las bombas es una buena idea porque genera diferentes corrientes lo que contribuye a reducir el número de zonas muertas sin circulación. En estas zonas es común que con la presencia de desechos aparezcan masas de cianobacterias. Si se presentan sobre rocas colocándolas enfrentadas a la corriente desaparecerán en un plazo corto de tiempo. Si aparecen sobre el sustrato son difíciles de eliminar por lo que lo más adecuado es retirarlas a través del sifonado.
El sifonado es otra de las tareas fundamentales en la lucha contra las algas. Por mucha circulación que creemos en el tanque si las rocas están colocadas sobre el sustrato quedarán zonas donde se acumulen desperdicios. Como todavía nosotros no tenemos corales ni fauna de importancia podemos retirar las rocas y sifonar debajo de cada una con lo que contribuiremos nuevamente a restar sustancias orgánicas de desecho. Después volvemos a colocarlas y no nos preocupamos en exceso por pequeñas anémonas o corales que podamos tener. Nuestra anémona cuando queda en una zona de corriente que no le gusta se cambia de lugar.
Llegado a este punto conviene daros el consejo de mover las rocas con guantes. Por muy cuidadosos que seamos puede a ver gusanos de fuego o Aiptasias (peque- ñas anémonas urticantes que suelen aparecer en forma de plaga y si bien no notaremos sus caricias en las palmas de las manos si luego nos frotamos la cara o los ojos podemos tener problemas). Más que puede haber tendríamos decir que los hay.
El fotoperiodo – Inicialmente colocamos a 10 horas las dos HQI a 150 W con que cuenta la pantalla. La hemos reducido a 8 horas y como es normal las colonias de algas invasoras de color verde han pasado a ser algas invasoras de color marrón. Tampoco es mala ayuda ir eliminando manualmente a través de rascados o imanes las algas de los cristales. Nosotros como tenemos melenas de algas las rascamos con la rasqueta de goma y luego las vamos recogiendo con el salobre.
No quiero hacer muy largo el capítulo así que lo vamos a dejar aquí pero con el compromiso de continuarlo en breve. Como adelanto decir que hemos colocado un reactor de fosfatos en el filtro colector, un sistema de relleno automático de agua de osmosis y hemos comenzado a tomar los primeros niveles del agua. Destacan los 0 ppm (partes por millon) en nitritos y nitratos. Todos los demás un desastre y debemos ajustarlos, incluida la temperatura que por muy raro que parezca no podemos dejarla estable en 25º C.
Para finalizar os comentaré que nosotros no hemos empleado ningún producto anti algas porque de nada sirven si no atajamos en primer lugar los problemas que las generan. Una vez realizado todos los mantenimientos anteriores si es un buen momento de aplicarlos o utilizar animales que se alimenten de ellas como los erizos.
Para cualquier comentarío os invito a abrir un post en nuestro foro
ver siguiente capítulo
|