Preparación de la superficie de desove
Cuando los peces eligen una zona para realizar la puesta comienzan a prepararla de forma concienzuda y con mucha dedicación. Los peces, tanto el macho, como la hembra, se alternan para limpiar la superficie de desove, dejándola totalmente limpia para depositar los huevos. Esta actividad les puede llevar varias horas, incluso días.
Desove
Cuando llega el momento del desove la agresividad de los peces se intensifica siendo del todo intolerantes con cualquier pez que se les acerque.
La hembra se muestra muy nerviosa e inspecciona escrupulosamente el lugar de la puesta. Durante los últimos minutosla pareja se muestra muy agitada, la hembra realiza graciosos movimientos incitando al macho a que comience el ritual reproductor.

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Se ha observado que en cautividad los Amphipriones tienen un comportamiento diferente a los peces que se desarrollan en la naturaleza. Los peces payaso que viven en cautividad están condicionados por la regularidad de las comidas y los cambios de agua, por lo que el comportamiento durante la puesta se modifica de forma apreciable.
En cautividad la puesta suele comenzar a media tarde y se realiza siguiendo siempre el mismo ritual. Al primer contacto, la hembra roza el sustrato con la papila genital, manteniendo las aletas pelvianas abiertas y extendidas para guiarse. Inmediatamente después de esta primera pasada, el macho simula la fecundación. Sin embargo, durante esta primera fase de la reproducción no se deposita ningún huevo. La pareja necesita de un pequeño periodo que les permita sincronizarse en el desove yfecundación. Este periodo es mayor las primeras veces.
Puesta
Los huevos recién puestos son de forma cilíndrica, de un color amarillento. Se unen sólidamente a la roca pegados mediante una ligadura adhesiva denominada manubrium. Este es un pedúnculo filamentoso flexible de un color marrón claro. El color amarillo de los huevos, en esta primera fase, responde a la gran cantidad de sustancia vitelina que forma una vesícula de color amarillo que ocupa casi todo el volumen del huevo.
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Cuando en embrión se desarrolla, este color pasa a un tono gris, según aumenta el tamaño del pez y disminuye el de la vesícula vitelina dentro del huevo.
La cantidad de huevos que se depositan por término medio es de 350 a 400, dentro de una zona de unos 10 a 12 cm2, lo que da lugar a una densidad de unos 30 a 40 huevos por cm2. Estos datos se han obtenido del A.ocellaris que es el más común en los acuarios de los aficionados. Otros Amphipriones pueden llegar a cubrir hasta una superficie de 25 cm2 con unos 1.500 huevos aproximadamente.
Desarrollo embrionario
Durante los seis días que siguen a la puesta se puede observar perfectamente el desarrollo de los embriones.
Durante las 3 primeras horas se produce la división de las células del blastodisco y la formación de la vesícula vitelina. En esta fase el huevo se compone de dos partes. Una zona central muy grande que corresponde a la vesícula vitelina, y otra proximal donde se efectúa la división de las células que darán lugar al embrión. En esta zona está el proyecto del pequeño pez.
A las 10 horas de la puesta los blastómeros están ya muy divididos y de pequeño tamaño. Es el principio de la fase que se denomina Discoblástula.
A las 20 horas de la puesta se produce una nueva fase dentro del huevo. La Discográstula. En esta fase el saco vitelino produce grandes reservas para la alimentación endógena del embrión.
A las 36 horas de la puesta se comienza a percibir la forma del futuro pez. Se comienza a diferenciar la cabeza del embrión, lo que se denomina conjunto cefálico con las protuberancias oculares.
A las 48 horas de la puesta se puede observar perfectamente la zona cefálica, y los ojos se distinguen con claridad. La pigmentación celular se acentúa hacia un tono marrón.
A las 148 horas de la puesta ya se puede ver como la larva ocupa todo el huevo. El saco vitelino ha quedado muy reducido debido a la alimentación endógena del embrión. La larva ya se mueve dentro del huevo y la cola se desenrolla empezando a girar sobre sí misma.
La eclosión
Durante la noche del 8º ó 9º día las larvas empiezan a moverse de forma constante lo que hace que se comience a liberar de la cáscara del huevo. El proceso dura toda la noche hasta el amanecer.
En esta fase el cuidado de los padres es de suma importancia. Los padres comienzan a chupar todos los huevos con el propósito de facilitar la salida de las crías. La succión ayuda a romper la cáscara de los huevos permitiendo así que algunos alevines más cansados por los esfuerzos de su nacimiento puedan liberarse del todo de la cáscara y nacer.
Los alevines recién nacidos inmediatamente se remontan a la superficie en busca de su primer bocado. Nacer por la noche les asegura una cierta defensa contra los depredadores en esos primeros días de vida en que los alevines son tan vulnerables. Además, asegura que encontrarán alimento dentro del plancton que se reúne cerca de la superficie del mar durante las horas nocturnas.
Eclosión artificial
Lo más indicado es extraer la piedra donde se encuentra la puesta de huevos del acuario y pasarla al otro acuario específico uno o dos días antes de la eclosión. La piedra se separa dentro del agua con sumo cuidado y se introduce dentro de un recipiente que la mantenga sumergida, o por lo menos la parte donde se encuentra la puesta durante el traslado de un acuario a otro. No se deben poner los huevos en contacto con el aire.
Una vez en el otro acuario se coloca la puesta en posición vertical y un difusor de burbujas finas debajo de ésta. De tal modo que bañe la totalidad de los huevos agitándolos.
Con esta disposición los alevines nacerán de igual modo que bajo los cuidados paternales.
Alimentación de los alevines
La mejor alimentación que va a asegurar el correcto desarrollo de los peces es mediante la administración de rotíferos marinos. Estos microorganismos forman parte del plancton y son el alimento natural de estos peces en sus primeros días de vida. El alevín necesita este pequeño organismo durante sus primeros días porque son los únicos seres que se ajustan a las dimensiones de sus pequeñas bocas. Además, se mueven bastante, lo que desencadena en el pequeño pez el instinto alimenticio. Si se pretende poder reproducirlos es indispensable contar con este alimento para los alevines.
Los rotíferos, y en especial el género Brachoinus, miden unos 0,3mm, de longitud y son una presa viva ideal.
En cuanto los alevines crezcan un poco ya se puede alternar la alimentación a base de rotíferos y de nauplios de Artemia salina, hasta que tengan el tamaño suficiente para ingerir el alimento normal finamente triturado.
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