Las diferencias sexuales no son perceptibles por su forma o color, por lo que deberemos atender a sus papilas genitales exclusivamente. Siendo muy difícil de constatar fuera del periodo de reproducción. Un signo inequívoco de madurez sexual en la especie es la coloración anaranjada del iris.
Existe otra variedad de escalar salvaje a la que se denomina "aletas de velo" cuyo origen mayoritariamente es la captura, debido a que presenta muchas dificultades de reproducción en cautividad, cuyo tamaño puede doblar al ejemplar descrito anteriormente.
La otra especie en el género, el P. altum, presenta una proporción ancho por alto más dispar si cabe que el Escalar, siendo su cuerpo mucho menos romboide y más triangular. La altura máxima que puede alcanzar en estado salvaje ronda los 50 cm y la mayor diferencia aparente la encontramos en la región frontal, en la que el Altum presenta el morro (denominado stop o silla nasal) mucho más pronunciado que el Escalar.
El P. altum presenta 6 franjas verticales de coloración negruzca, cuatro más marcadas hubicadas en las mismas localizaciones que el escalar y dos más diluidas colocadas respectivamente entre la primera y segunda franja, y entre la tercera y cuarta.
Las dos especies comparten hábitat en algunos de los tramos fluviales por lo que es muy corriente el cruce entre ambas. En estos casos se vuelve imprescindible la comprobación del tamaño y del número de las escamas. Que en el Altum son más pequeñas y más numerosas.
Por último, el Pterophyllum dumerili morfológicamente es muy similar al Escalar salvaje y presenta como mayores diferencias unas aletas dorsal y anal menos desarrolladas y no tan verticales como en el escalar. Estas se orientan más hacia la aleta caudal. Por último si nos fijamos en la cabeza del animal podremos observar una forma más redondeada menos romboide con un "stop" nasal menos marcado.
Características del agua en biotopo
Por su procedencia el P. scalare requiere aguas ácidas, es decir; con un grado de Ph por debajo de 7. Su grado de Ph más indicado sería alrededor de 6 grados, no siendo conveniente descenderlo más aun cuando comparta biotopo con el Disco que si soporta grados menores. A Ph cercanos a 7 el Escalar tiende a oscurecerse.
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La dureza de carbonatos estaría fijada entre 0 y 3 grados de Kh y la dureza total no superior a los 4º dGh.
La coloración del agua de procedencia, debido a los materiales en descomposición que cubren su fondo, sería el ámbar dependiendo de la zona examinada, con visibilidades entre 1 y 5 metros. La temperatura se encuentra entre los 28 y 30º. El agua se presenta cerca del estancamiento por lo que a los animales no les gustan las turbulencias excesivas generadas por los filtros.
Lo comentado anteriormente serían las condiciones optimas para mantener animales salvajes. Si por el contrario, que es lo más habitual, nuestros animales proceden de criadero, normalmente de varias generaciones atrás, las condiciones de mantenimiento son menos exigentes y podemos adaptarlos a condiciones más neutras e incluso con cierto grado de acidez.
Sin embargo si de P. altum se trata la cosa varía radicalmente. La mayoría por no decir todos los animales proceden del medio salvaje y sus calidades acuáticas soportadas son más limitadas. El grado de acidez se establece en los lugares de origen entorno a los 5 grados. Dureza total entre 1 y 2 grados dGh. Temperaturas entre 29 y 31 grados C.
Según diversos autores dependerá muy mucho la procedencia de los animales para fijar las condiciones de mantenimiento ya que aseguran la existencia de casos de animales recolectados en aguas con Ph superiores a 6 o inferiores a 5, en diferentes profundiades con diferente visibilidad y con diferentes temperaturas. Incluso Marco Salvadori en el libro "Los escalares comunes y los Altum" de la editorial De Vecchi comenta que se han encontrado animales en numerosos grupos en aguas estancadas a temperaturas cercanas a los 36 grados.
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