La denominación Tetra es la abreviatura de Tetragonopterínidos. La subfamilia más importante de los Carácidos. Representada por géneros de especies pequeñas tan conocidas por todos los aficionados como Hemigrammus, Hyphessobrycon o Moenkhausia. Todas ellas son de procedencia Sudamericana con excepción de algunas especies Centroamericanas. Otros pequeños carácidos de igual procedencia no pertenecientes a la subfamilia serían los peces hacha y los pequeños peces lápiz.
Las aguas donde habitan son aguas ácidas y muy blandas de las regiones centrales de la Amazonia, pequeños afluentes del río Negro, río Madeira y parte de la Amazonia peruana.
Son aguas limpias a menudo turbias y arcillosas, pobres en electrolitos, casi destilada. Si en algo destaca el hábitat es por tener uno de los suelos más pobres del planeta especialmente en calcio. Temperatura entre los 22 y 25º C en arroyos y entre los 25 y 29º C en grandes ríos.
Aguas muy ácidas donde el Ph puede bajar de 5º en determinadas zonas. Las aguas de lluvia que principalmente alimentan las cuencas fluviales atraviesan un estrato superficial de arena de sílice y un estrato más profundo de turba que tiñe las aguas de color oscuro color té.
Esto sucede en las aguas del curso bajo del río negro. Son las famosas aguas negras que pueden ser recreadas fácilmente en acuario añadiendo extractos o filtrando con turba.
En otras regiones la gran presencia de restos vegetales en descomposición que se depositan sobre los fondos arenosos resta coloración al agua.
El agua extremadamente blanda, ácida y oscura influye notablemente sobre la vida en la cuenca amazónica central. La ausencia de calcio implica la escasa presencia de vertebrados y moluscos debido a la imposibilidad de mantener el aporte necesario para la formación y desarrollo de las conchas.
Esta acidez también impide la proliferación de otros organismos acuáticos como los mosquitos que casi no existen en la cuenca del río negro al no poder vivir en aguas tan ácidas. Esta falta de organismos supone una escasez de alimento para los peces. Son aguas además pobres en microplancton y plantas acuáticas superiores por la dificultad de la circulación de la luz. Por tanto la vida en las aguas de la Amazonia central sólo es posible gracias a la presencia de la selva. Esta aporta todos los nutrientes necesarios al dejar caer a las aguas flores, frutos, insectos... Las especies acuáticas se han diversificado al máximo pero limitando la biomasa. Menos individuos mucho más especializados en nichos ecológicos. |
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El acuario geográfico de América del Sur
Tanto de aguas negras como de aguas claras. Su tamaño ha de ser considerable por lo menos de 120 cm de largo. El acuario se llenará 1/3 de agua y según la época será rellenado hasta los 2/3. Por lo tanto se trata de un acuaterrario de múltiples posibilidades. El sustrato estará compuesto por arena inerte de coloración lo más oscura posible. La decoración es libre al gusto de cada uno. Es aconsejable instalar en una de las esquinas una cascada accionada por un filtro de turbina que genere corriente y aporte oxígeno.
Acuarios de aguas negras se deberá filtrar con turba y abstenerse de instalar cualquier planta sumergida. Se puede decorar con raíces de turbera. Fuera del agua puede plantarse diversas especies de plantas como Aráceas o Bromeliáceas cuyas raíces desciende hasta el agua creando manojos dando un efecto muy decorativo y siendo un recurso muy efectivo para la eliminación natural de los nitratos con lo que la realización de cambios de agua puede ser alargado en el tiempo.
El acuario de aguas claras (Alta Amazonia, Serra do Parecis o Bolivia) aunque es similar al anterior se diferencia por emplear agua algo más dura, una iluminación más intensa, plantas sumergidas (Cambomba, Echinodorus) y flotantes.
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